Recorridos

El casco antiguo y Castillo de Onda están declarados conjunto histórico-artístico y Bien de Interés Cultural.
Paseando por las estrechas y angostas calles, fiel reflejo del urbanismo musulmán y de la adaptación a la orografía de la montaña, nos trasladarnos al medievo. La ciudad medieval, cuya fisonomía nos recuerda a una media luna, estuvo amurallada y jalonada por diversas puertas. El portal principal fue el de la Safona (o Sant Roc), situado entre la Calle Safona y la Plaza Sant Roc, hoy día desaparecido. Penetrando por este portal se llegaba a la Plaza del Almudín (también denominada Font de Dins).
La Plaza del Almudín fue el centro principal de la villa medieval y lugar donde se realizaba el mercado de la población.
A través de un callizo cubierto nos dirigimos a la Iglesia de Santa Margarita o de la Sangre, que fue construida por los monjes-caballeros de la Orden del Temple a mediados del siglo XIII.
Continuamos nuestro paseo por las estrechas y angostas calles, de pleno sabor islámico, que arrancan y desembocan en plazuelas irregulares e inclinadas.
A partir del segle XIV, tras la Conquista cristiana (alrededor de 1238), y aunque se mantuvo el esquema urbano ya descrito, las estructuras de las casas fueron siendo suplantadas por edificaciones góticas, caracterizadas por arcos de sillería de forma ojival.
Prestemos atención a los numerosos paneles devocionales cerámicos con representaciones religiosas (siglos XVIII al XX) que, como fruto de la profunda devoción popular a sus santos, están dedicados a las calles y plazas que dan nombre.
En el callejón de la Plaza de San Cristobal existió una vivienda palaciega o residencial hispano-musulmana que data de época almohade. De esta casa solo se ha conservado parte del patio central de andenes y el magnífico conjunto de yeserías musulmanas profusamente decoradas del porticado.
Desde la Plaza de San Cristobal llegamos a la Plaza de la Iglesia. El primitivo templo Gótico, edificado posiblemente sobre la mezquita mayor de la madina, desapareció bajo la llamas en el incendio de 1467.
La actual Iglesia Major se empezó a construir en 1727, correspondiendo su fachada al estilo neo-barroco. En su sacristía se conserva el retablo de San Antonio y Santa Bárbara (1558), obra del maestro Juan de Juanes.
Bordeando el templo por la Calle de los Ángeles, siguiendo el recorrido de la muralla medieval, nos encontramos con la Font del Sabater. Enfrente de esta fuente se abre el Barrio de la Morería. Este barrio moro se fundó por los musulmanes que fueron desplazados de la madina a partir de 1248, fecha en la cual el rey Jaume I concede la Carta Puebla, y los pobladores cristianos empiezan a ocupar las casas de los mahometanos. El barrio se ha conservado invariable en cuanto a su trazado, formando con las Calles San Vicente y Morería un recinto cerrado sobre sí mismo, como corresponde al urbanismo islámico. En su centro tuvo una mezquita que fue posteriormente convertida en la Capilla de San Vicente que hoy podemos observar.
Entre las piedras del lateral derecho de la Font del Sabater se puede distinguir un lápida sepulcral con inscripción latina. Otros vestigios de época romana nos permiten aventurar la existencia de una Onda romana.
Proseguimos nuestro paseo hasta la Plaza de la Sinagoga, que como su topónimo indica fue el eje del barrio judío de la Onda medieval. Los restos de jamba que observamos en su acceso, desde la Morería, corresponden a un portal desaparecido.
En el otro extremo de la plaza existió otra de las puertas más importantes de la fortificación: el portal de Valencia, que abría la villa hacia el sur.
Desde la Plaza de la Sinagoga subimos por “les escaletes del gats” (escaleras de los gatos), uno de los rincones más típicos de la villa medieval, hacia el castillo.

Iglesia Mayor de Onda

Fachada de la Iglesia Mayor de estilo neo-barroco

Portal de Sant Pere

Portal de Sant Pere